Madame Secretary


Del libro que contiene sus memorias, "Madame Secretary. A Memoir" (Miramax Books, 2003), Madeleine Albright comenta sobre los momentos previos a la decisión que tomaría, finalmente, el Presidente Clinton al nombrarla como la primera mujer Secretaria de Estado, encargada de la política exterior de Estados Unidos, en diciembre de 1996:
No quería que el Presidente me rechazara sólo porque sus asesores no podían concebir que una mujer fuera Secretaria de Estado. Al mismo tiempo, si él me seleccionaba, quería que fuera con base en el mérito, no en el género.
Madeleine menciona que se enfrentaba, entre otras circunstancias, al monopolio masculino del puesto, y al sentimiento de que los hombres se sentían más a gusto con hombres, y a las preocupaciones, que yo esperaba que fueran erróneas, sobre mis capacidades. Estos temas no eran únicos para mí: cada 'primera' mujer o cada minoría las ha enfrentado. Siempre existía la excusa de que nunca había suficientes candidatos 'calificados'. Hasta que uno hace el trabajo, nadie piensa que eres capaz de hacerlo.
Por cierto, Albright trabaría una excelente amistad y relación con Rosario Green, la primera mujer en ser nombrada Secretaria de Relaciones Exteriores en México (entre 1998 y 2000), y quien, como Madeleine cuando fue embajadora de su país ante el organismo, tuviera una carrera profesional exitosa en los máximos niveles de la Organización de Naciones Unidas.
Ahora, el puesto de Secretaria de Estado de Estados Unidos ha sido ocupado por otras mujeres: Condoleezza Rice, bajo la Administración Bush, y, bajo la Administración Obama, Hillary Clinton. En México, ocupa el cargo de Canciller Patricia Espinosa bajo el Gobierno de Calderón. Es un hecho que, a ambos lados de la frontera, el monopolio masculino del puesto ha pasado a la historia.

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